
En Santa Cruz de Mompox se vivió una de las expresiones más profundas de la Semana Santa: la solemne procesión del Santo Ecce Homo y la Virgen de las Angustias. Desde la Parroquia de la Inmaculada Concepción hasta Santo Domingo de Guzmán, el silencio reverente, las velas encendidas y el paso acompasado de los nazarenos marcaron el ritmo de una tradición que ha trascendido generaciones.
Cientos de devotos acompañaron este recorrido cargado de fe, gratitud y esperanza, en una noche donde cada paso fue una oración y cada luz, un símbolo de devoción.
🙏✨ Mompox no solo conserva su historia… la vive con el alma.
