
La calma de la comunidad rural de La Pascuala (Magangué) se rompió este miércoles con una noticia que dejó a todos en shock: el fallecimiento de José Julián Barreto, un hombre de 96 años, apreciado y respetado por sus vecinos.
El hecho ocurrió en su vivienda del barrio Los Abetos, cerca a la antigua cancha del corregimiento. Según relatos, antes de morir, José Julián pidió a su hija que le llevara un café. La mujer fue hasta su casa para prepararlo y, al volver, lo encontró sin vida.
Las versiones en el lugar son confusas: algunos aseguran que el adulto mayor fue hallado suspendido de una cuerda que usaba para su hamaca; otros creen que su muerte pudo deberse a causas naturales.
José Julián era recordado como un hombre servicial, generoso y siempre dispuesto a tender la mano. Su partida ha dejado un profundo vacío entre quienes lo conocieron.
Autoridades realizaron el levantamiento del cuerpo e iniciaron las investigaciones para esclarecer las circunstancias de su muerte, un hecho que mantiene consternada a toda La Pascuala.
