
En un acto político de alto impacto, María Margarita Guerra formalizó su inscripción ante la Registraduría como candidata de cara a las elecciones atípicas a la Gobernación del Magdalena. Su aspiración cuenta con el respaldo explícito de Fuerza Ciudadana, el movimiento liderado por Carlos Caicedo, y el apoyo estratégico del exgobernador Rafael Martínez.
Durante la ceremonia en la sede de la Registraduría en Santa Marta, Caicedo y Martínez acompañaron a Guerra, consolidando visualmente su unión política y ratificando el proyecto regional que buscan mantener.
Ventajas políticas del movimiento
- Unidad orgánica y liderazgo visible. La inscripción de Guerra refuerza que Fuerza Ciudadana no depende exclusivamente de figuras aisladas, sino que articula una estrategia institucional con respaldo político consolidado.
- Capital político de Caicedo. Al sumarse a este proceso, el exgobernador despliega su liderazgo territorial, mostrando que mantiene control sobre la estructura del movimiento en Magdalena.
- Experiencia de Martínez. Su respaldo le da peso electoral y legitimidad interna, favoreciendo la credibilidad de la candidatura en el interior del departamento.
- Cobertura territorial. Este triángulo político —Guerra, Caicedo y Martínez— proyecta una capacidad de movilización que puede superar las divisiones partidistas en muchos municipios del Magdalena.
Contexto electoral y posibles rivales
La contienda se abre con candidatos como Rafael Noya (exdiputado, desalineado del caicedismo) y Miguel Martínez (exconcejal, con discurso independiente). El quiebre en el escenario político queda marcado: será una elección entre continuidad del proyecto naranja o ruptura con su legado.
Adicionalmente, debido a que Fuerza Ciudadana perdió su personería jurídica, la candidatura de Guerra se inscribió bajo el aval del Partido Ecologista Colombiano, estrategia que permite mantener presencia legal en el proceso electoral regional.
