
Aquí puede escuchar el audio de la noticia:
Desde las montañas del Magdalena Medio, la Coordinación de los Frentes 4, 18, 24, 36 y 37 de las FARC-EP ha difundido un comunicado, el cual reproducimos textualmente a continuación:
OMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA
AVANZADA DE LA INCURSIÓN PARAMILITAR EN EL SUR DE BOLÍVAR
19 de enero de 2025
Saludo revolucionario a todas las comunidades del Sur de Bolívar. En especial, enviamos un mensaje de solidaridad a las comunidades mineras del sector de Guamocó y la Serranía de San Lucas. Lamentamos informar que la avanzada paramilitar continúa intensificándose en el territorio. Este accionar ha derivado en un aumento preocupante de violaciones a los derechos humanos de las comunidades, evidenciado en la retención de personas no combatientes, desplazamientos masivos preventivos, retaliaciones contra la población y situaciones de confinamiento.
Distintos líderes de la región de Guamocó, en los municipios de Montecristo y Santa Rosa del Sur, han venido denunciando y alertando sobre la creciente incursión paramilitar en esta zona. A estas denuncias se han sumado diversas organizaciones de derechos humanos de la región del Magdalena Medio, coincidiendo en señalar las graves violaciones a los Derechos Humanos y las infracciones al Derecho Internacional Humanitario.
Este complejo escenario humanitario nos empuja a actuar en defensa de las comunidades campesinas y mineras de la región, especialmente considerando que el Estado colombiano no toma medidas contundentes contra el paramilitarismo, a diferencia de las acciones emprendidas contra las organizaciones insurgentes que han demostrado una voluntad real de paz y transformación.
El pasado 5 de enero de 2025, un grupo de aproximadamente 600 hombres armados, pertenecientes al Bloque Roberto Vargas Gutiérrez de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), ingresó a la comunidad de la vereda Altos de las Brisas. Durante su incursión, saquearon viviendas y bienes de la comunidad, provocando desplazamientos forzados. Posteriormente, en inmediaciones del municipio de El Bagre (Antioquia), amenazaron y amedrentaron a las comunidades de las veredas Minguillo y Los Tomates, obligándolas a participar en reuniones.
El 7 de enero de 2025, hicieron presencia en el sector de Las Brujas, donde restringieron la movilidad e intimidaron a la población, generando temor por posibles enfrentamientos con la guerrilla. El Ejército, lejos de combatirlos, parece brindarles apoyo, una situación cada vez más evidente. Actualmente, se reportan desplazamientos masivos preventivos, y algunas familias han huido por el temor creciente ante la presencia paramilitar.
En la Serranía de San Lucas, el avance paramilitar también es alarmante. Hoy en día, estos grupos hacen presencia en corregimientos como Villaflor, Los Canelos, Buenavista, San Lucas, e incluso en el casco urbano del municipio de Santa Rosa del Sur. Es necesario recordar que el año pasado, un excoronel del Ejército de Colombia, quien comandó tropas en la zona, ordenó el asesinato del líder social y defensor de derechos humanos Narciso Beleño. A la fecha, este crimen sigue impune. ¿Qué espera el gobierno nacional para actuar? ¿Qué esperan para proteger a los demás lideres de la región?
Por otro lado, tenemos como preocupación que la crisis humanitaria del Catatumbo podría extenderse y replicarse en otras regiones del país. Nosotros, como organización guerrillera, lo que menos deseamos es una confrontación armada en el sur de Bolívar. Nuestra apuesta política ha sido por la paz territorial y el cumplimiento de los acuerdos alcanzados con las comunidades.
Reiteramos nuestra voluntad de paz y nuestro compromiso con la protección de las comunidades campesinas y mineras, defendiendo este territorio que nos vio crecer. Sin embargo, esto no significa que permanezcamos inermes frente al actuar criminal de los grupos paramilitares ni ante la complacencia del Estado.
Por último, queremos solicitar de manera respetuosa a las comunidades que se organicen, se movilicen y defiendan la paz, que es un derecho de todos. Entre todos debemos buscar caminos que conduzcan al silenciamiento de los fusiles y que, en su lugar, nos permitan cargar más palas, picas y azadones para cultivar la tierra.
Los invitamos a defender el diálogo como una herramienta fundamental para proteger la vida y construir una sociedad verdaderamente democrática. A los educadores que acompañan a las comunidades, les hacemos un llamado para que ejerzan su liderazgo promoviendo la unidad comunitaria, y, sobre todo, para que instruyan a las comunidades de manera critica para que no se dejen manipular ni se conviertan en instrumentos de quienes buscan la opresión y el despojo de estos territorios.
La paz debe abrazarnos a todos, porque todos somos parte del pueblo. Buscar caminos de reconciliación es el legado que nos queda a quienes amamos este país. Si se cierran las puertas de la paz, abriremos ventanas con la esperanza de alcanzarla.
Nos convoca como acto revolucionario cuidar de la vida, porque es por ella que luchamos, y lo hacemos con la fe revolucionaria que heredamos de Manuel Marulanda Vélez, Jacobo Arenas, Alfonso Cano, Raúl Reyes, Jorge Briceño, Gentil Duarte y Alfredo Jiménez.
Somos fieles y leales soldados de Manuel Marulanda Vélez.
Hemos jurado vencer y venceremos.
Desde las montañas del Magdalena Medio
COORDINACIÓN FRENTES 4, 18, 24, 36 y 37 BMM
FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS DE COLOMBIA – EJERCITO DEL PUEBLO
FARC-EP
