
Bolívar se mueve. Con la adjudicación oficial de la obra que conectará a los corregimientos de La Pascuala (Magangué) y Santa Lucía (Córdoba Tetón), el Gobierno departamental da un paso firme hacia una transformación largamente anhelada por las comunidades rurales del centro del departamento.
El gobernador Yamil Arana Padauí, al frente del anuncio, confirmó que el proyecto se otorgó mediante licitación pública, y se perfila como una apuesta estratégica para romper el aislamiento histórico de la zona, promoviendo la integración física, social y económica entre dos territorios que, hasta ahora, compartían el abandono más que el desarrollo.

Carlos Álvarez Tamara, alcalde de Córdoba Tetón, no ocultó su emoción. «Esto no ha sido una lucha que hemos estado hombro a hombro con el Gobernador. Este proyecto representa dignidad y progreso para nuestros pueblos», expresó.
Durante décadas, los habitantes de esta región han tenido que desafiar el polvo abrasador en los veranos y el barro impenetrable durante los inviernos. Cada trayecto era una odisea, cada viaje una promesa rota por la falta de infraestructura.
La ejecución del proyecto está prevista para 20 meses. En este periodo, la obra no solo unirá caminos, sino también vidas y oportunidades, al generar empleos directos e indirectos con prioridad para la mano de obra local.
Además, se espera un fuerte impulso a la economía agrícola, al facilitar la circulación de productos y reducir los tiempos de desplazamiento hacia otros municipios.
Sin embargo, el anuncio también encendió viejas demandas. Desde Zambrano, las voces se alzaron para recordarle al Gobernador Arana que la vía Córdoba–Zambrano es otra herida abierta. La obra que realizó el gobierno de Juan Carlos Gossain ya es intransitable, y la comunidad exige que esa deuda también sea saldada.
